martes 3 de noviembre de 2009

SUZIE Q

Era una superviviente.
Me la encontré una noche fría y oscura de camino hacia el Sur, ella hacia autostop y yo llevaba quizás demasiado tiempo conduciendo solo, sin nadie con quien hablar, de modo que no me pareció mala idea recogerla. En un primer momento me miró con una extraña expresión desdibujada en su rostro, una mueca indefinida, una sombra desconfiada oscureciendo su mirada, pero luego se acercó tras tirar lo que le quedaba de cigarrillo y aplastarlo con su pie.
—No serás un pervertido, ¿verdad?
Sonreí sacudiendo la cabeza mientras me esforzaba por no mirar hacia aquel amplio escote, fracasé, y ella me dedicó una ínfima y escueta sonrisa.
—Yo soy Suzie —dijo humedeciéndose los labios—. Suzie Q, como la de la canción.
—Ajá —mascullé observando cómo se sentaba a mi lado.Durante los cuarenta kilómetros siguientes se encargó de ponerme al tanto de las circunstancias de su viaje, fumando en cadena un cigarrillo tras otro, y contándome cómo unos gallegos que viajaban en compañía de una polaca la habían dejado tirada en una estación de servicio. Me hablaba del camionero que le exigió una mamada para sacarla de allí, sonreía sin quitarme ojo al contarmelo, y del grupo de músicos que se turnaron para follársela en la parte trasera de la furgoneta con la que estaban de gira.
—Pero tampoco es que eso me moleste demasiado —aseguraba apoyando su mano en mi muslo—; comprendo que debo pagar de alguna manera el billete.Me convenció para detenernos en un motel cerca de Zamora, decía que se me veía cansado, y acabé pidiendo una habitación doble porque al parecer ella no tenía dinero. Ni un puto duro, me dijo. Y cuando me quise dar cuenta ella se encontraba en la cama desnuda, a oscuras, luciendo todos aquellos tatuajes, y sin dejar de fumar aquellos jodidos pitillos mentolados mientras yo trataba de controlar la erección que pugnaba por arrebatarme el control de mi cuerpo. Mi voluntad. Y supongo que no fui lo suficientemente fuerte porque acabé en la cama con ella, embriagado por el aroma que florecía de entre sus piernas, con la culpa carcomiéndome porque no podía parar de pensar en que al día siguiente debía recoger a mi esposa y los niños en Cadiz para volvernos a Asturias.
Por suerte, a la mañana Suzie Q ya no estaba cuando desperté.

martes 29 de septiembre de 2009

COLIN

Marc Price trabajaba de mensajero en Londres en 2005 cuando, con dos cámaras caseras y una obsoleta versión del programa Adobe Premier grabó y montó Colin, la película independiente de zombies más barata de la historia. Le costó tan sólo 50 euros, pero el éxito en Internet provocó que el film se proyectara poco después en todas las salas del Reino Unido. En octubre, la cinta también se estrenará en España, en el festival de cine de terror de Sitges.

lunes 28 de septiembre de 2009

L.E.S. ARTISTS

EP04 from Bronques on Vimeo.

Me ha parecido una rayada, una frikada, realmente interesante y que como viene sucediéndome con todo cuanto veo desde hace un tiempo me ha sugerido varias historias para contar...

...pero éstas me las reservo para la novela.

viernes 11 de septiembre de 2009

EL CONCIERTO DEL SIGLO

Hay algo así como medio millón de personas agolpándose contra las vallas de la veintena de accesos al recinto ­donde los miembros de seguridad, a duras penas, tratan de mantener el orden ante la furibunda masa que hace un buen rato ha comenzado a increparles por la demora en la apertura de puertas. La noche ha caído en el desierto, ha refrescado bastante, y me cruzo con multitud de operarios y técnicos y gruppies que luciendo palmito corren de un lugar a otro tratando de llegar al backstage ajenos todos ellos a mi presencia.
Suena el teléfono y es Bryan, el promotor sueco que nos ha conseguido un patrocinador que desembolse los 450.000 necesarios para culminar este proyecto, y me dice algo acerca de que el solista del grupo acaba de llegar con una hora de retraso y que ha costado Dios y ayuda introducirlo al recinto porque los fans reconocieron el vehículo e impedían el paso del mismo. Cuando calla comprendo que hay algo más que debe decirme.
What´s happen, Bryan?Me dice que el tipo va cogido del brazo de su agente y que ambos están muy pasados y que la estrella tiene un corte muy feo en la cara, que su agente está al borde del infarto, y que tiene al director del hotel por la otra línea castigándole el tímpano por el ataque de nervios de una empleada y los destrozos y por la chica ensangrentada que ha aparecido apaleada como un perro vagando desnuda por los pasillos.
Le digo que suelte la pasta mientras enciendo otro cigarrillo
Prosigo caminando hacia el escenario con brío y el corazón amenazando con destrozarme el pecho cuando vuelve a sonar el teléfono. Richi me pregunta fuera de sí que cuándo vamos a abrir las puertas. Que una de las entradas ha sido asaltada por la multitud ante la impotencia de los guardas y que uno de éstos —un subcontratado— tiene la cabeza abierta y que los de los servicios médicos no consiguen llegar hasta él. Suspiro antes de asentir al decirle que ya es el momento. Que abra los pasos.Los de seguridad me permiten pasar al backstage con un gesto de cabeza cuando los primeros espectadores alcanzan a la carrera el borde del escenario. Veo técnicos de mirada perdida y a mi ayudante, Clara, que no deja de tirar por la nariz tras salir de los baños ajustándose la ropa junto a un scaffer de expresión extasiada y, la verdad, me importa una mierda si se lo han montado porque los nervios me pueden y sólo puedo pensar en los numerosos acreedores y en todo lo que he invertido e hipotecado por este puto concierto y resulta que cuando me encuentro con Stu, el solista del grupo, está de cuelgue tirado en el suelo con un hilo de saliva colgando desde su labio inferior. Su agente no está mucho mejor. Y el primo de Stu está cabreado, mucho, y no para de gritarle en lo que imagino es holandés mientras sostiene con fuerza el bajo e imagino que está sopesando si reventárselo en la cabeza al despojo humano que, con esa herida abierta supurando sangre en la mejilla, apenas consigue balbucear su propio nombre.Los teloneros terminan pero hace ya un buen rato que el público los está insultando y arrojándoles barro y lo que parecen heces e incluso alguna botella de vidrio que no comprendo cómo ha llegado al interior del recinto, la úlcera me está matando, y respiro aliviado cuando observo a Stu subir al escenario maquillado como una mala puta y levanta los brazos y la masa grita su nombre, también el del grupo, y desde las sombras llegan unos tímidos acordes que suben hasta sajar la esencia de la noche y los quinientos mil watios de luz iluminan el desierto y ahora, por fin, cuando el jodido yonki comienza a cantar, respiro tranquilo porque las cosas no han ido tan mal como parecía y llamo a Clara que mostrando una sonrisa aviesa me acompaña a un reservado…

jueves 3 de septiembre de 2009

MARTES NOCHE EN EL SOHO

Así que me dejo caer por el loft reformado que compró hace unos meses el padre de Jane y en el que ahora malviven ella y Rupert y Bruce porque están sin blanca y sus vidas —quizás también la mía— son un sinsentido que comienza a eso de las seis de la tarde y termina cuando sale el sol. Al parecer esta noche hay fiesta y no es algo nuevo, más bien es lo normal, pero creo que jamás había visto tan pasada a Jane. Con una chaqueta de ejecutiva y en bragas y pantys deambulando por la casa totalmente desencajada.Alguien me dice que su novio, Tony, la ha dejado por una spaguetti que vive al Norte de Brooklyn y al parecer Jane lo lleva bastante mal aunque ya han pasado dos semanas y todos sabemos que ella se acuesta con cualquiera cuando la noche toca a su fin. Joder, creo que yo mismo me lo he montado con ella alguna vez… bueno, no estoy muy seguro de esto. El caso es que ha pillado algo de caballo para esta noche y puede que se haya metido ya unos cuantos comprimidos de Nibrole y hay un tipo que no para de tocarse el paquete empujándola hacia los baños con la intención inequívoca de follársela.A eso de las siete de la mañana soy yo el que va al baño y una tía, ¿Chloe?, insiste en contarme sus penas y en decirme que hace meses que se ha fijado en mí, que estamos hechos el uno para el otro, y como no le hago caso y sigo meando me ofrece un fije de morfina que rechazo con una sonrisa que es producto del Xanax que le robé a mi vieja antes de salir de casa y me atuso el sombrero cuando la dejo sola en los baños calentando la cuchara y cierro tras de mí antes de embuirme de los últimos rescoldos de la fiesta que, la verdad, me está resultando esta noche un tanto aburrida. Quizás sea porque Jane está hoy tan pasada que no acabaré en su cama o, al menos, no querré hacerlo teniendo en cuenta su estado.Me encuentro con Rupert que está en el tresillo junto a Clara, su novia, y van en ropa interior y tan sumamente puestos que apenas pueden vocalizar. Él tiene los ojos cerrados aunque en ocasiones los abre y es sobrecogedor descubrirlos en blanco mientras sus labios se mueven frenéticos como si no le llegase el aire o qué-sé-yo y su novia se mira idiotizada las manos sin dejar de repetir que sus dedos son demasiado largos…
—Son jodidamente largos… —balbucea una y otra vez con expresión asustada, como si aquello fuese real y no por los ácidos que se han comido hace un rato.Algo después de la diez me despierto entre botellas y colillas y vómitos y no recuerdo haberme dormido pero es evidente que la fiesta ha terminado cuando compruebo que ya apenas queda nadie. Hay una chica a la que no conozco tirada sobre la alfombra y junto a ella, sentado en un sofá, está el tipo que se llevó a Jane a los baños toqueteándose de nuevo y sin quitarle ojo a la pobre chica que por momentos parece no respirar hasta que de repente se escucha un estertor que delata que aún sigue viva y así, ese ir y venir, una y otra vez hasta que me aburre observarla y percibir de soslayo al onanista en plena faena.Finalmente voy al baño, por aquello de lavarme un poco la cara para tratar de despertar o al menos ofrecer una imagen más o menos decente cuando trate de cruzar Manhattan hasta la casa de Jerry que da esta tarde otra fiesta y cuando entro al baño me encuentro con una chica oriental muy pálida y muy guapa y muy delgada que se balancea penosamente, hay una estrella en su muñeca, y tiene una expresión en la mirada que quiere decir algo así como que necesita dormir pero resulta que se ha metido tanta coca que probablemente la semana que viene siga despierta.
En fin, otro martes noche en el SoHo.

martes 1 de septiembre de 2009

INFLUENZA PORCINA

Interesante documental acerca de la realidad que esconde la pandemia de gripe porcina y/o aviar...

lunes 17 de agosto de 2009

WHITE BALANCE

Comentaba a principios de abril en este mismo lugar, mi blog, que la cosa pintaba chunga en lo laboral porque parecía un hecho que en breves nos veríamos en la calle los de la delegación de GLOWAY en Galicia. Pues nada, el día treinta de aquel mismo mes nos finiquitaban con una palmadita en la espalda vía telefónica y una carta de recomendación por mail y pagándonos las dietas con treinta días más de retraso.Así que la incertidumbre ya no era tal —estábamos sin curro— y se desplegaba ante mí un verano que apuntaba maneras de infernal por lo económico y que, al menos en Galicia, se ha resistido en llegar hasta que ahora el calor parece surgir del mismísimo Averno. Pero curiosamente las cosas no han ido tan mal como parecía y no he hecho más que engrandecer mi currículo cada día.Directos para TVG en mayo durante casi dos semanas, complementados con Luares y Países dos pequenos, y el Cifras e letras en junio contactando al mes siguiente con la gente de la delegación de A3 en Santiago para cubrir unas vacaciones y ahora, en agosto, vuelvo a OVERON por medio de otra productora como cámara de directos para informativos y programas de la TVG e incluso he llegado a dar plano de Mr. Pampín durante todo el Telexornal en varias ocasiones…Supongo que lo que en un princio puede parecernos una desgracia —cabronada o putada— podría ser en realidad una oportunidad para hacer otras cosas, con otra gente, que no habríamos llegado a realizar de continuar anclados a nuestra anterior situación. Porque de toda desgracia debemos sacar algo positivo. Porque incluso un defecto puede replantearse cómo una virtud.
In´lakesh.